Soy Marta, una humana del planeta Tierra que vive en las montañas del Moianès, en Barcelona.

Durante años pensé que era joyera artesana, siempre me presentaba así cuando alguien me preguntaba por mi profesión. Pero resulta que llega el 2026 empujándonos a hablarnos desde la verdad y caminar hasta nuestra esencia más pura y mientras estaba creando mi primer cuaderno ritual, me doy cuenta de que lo que realmente me hace feliz, me hace vibrar y en lo que soy realmente creativa es en crear rituales. Sigo sin entender por qué siento ese llamado tan fuerte, pero lo que sí sé es que es una especie de mandato y que hasta ahora se había manifestado en forma de joyas.

Hacía tiempo que sospechaba que hacer joyas era uno de los pasos, pero nunca le había sabido poner palabras a la sensación. Desde que tengo uso de razón he sido artesana. He creado desde decenas de disciplinas y amo hacer joyas porque en ellas vuelco mi necesidad de crear belleza con las manos, además de estar en contacto con los minerales y poder utilizar mis canciones. 

Siempre había sentido que solo el 50% del valor, era la joya en si, y que el resto tenía que ver con la capacidad que tenía de provocar en la persona que la iba a llevar, las ganas de vincularse a esa joya y ponerle una intención que tuviese que ver con mejorar su vida y la relación consigo misma.

Ahora, en enero del 2026, tiene el sentido de que en realidad puedo hacer muchas cosas siempre y cuando tengan esta doble vertiente. El uso propiamente dicho del objeto o la experiencia y el ritual asociado a ella, para tener un diálogo interno más amable.

Así que este es solo el principio, porque sé que en este momento de mi vida, adoro hacer joyas de vinculación y cuadernos con preguntas y prácticas poderosas que nos ayudan a poner foco y amor en nosotras mismas. Pero no sé hacia donde me lleva este camino. Estoy preparada y muy emocionada con descubrirlo.

En el texto anterior tenía una frase que me encantaba y era NO VOY A PARAR HASTA QUE TODAS LAS MUJERES DEL MUNDO NOS AMEMOS COMPLETAMENTE. Ahora sé que tengo infinitos caminos para seguir con mi propósito. Gracias vida, gracias universo.

Con amor

MARTA